miércoles, 24 de junio de 2015

Neutropenia y factores estimulantes de colonias

La neutropenia es una patología asociada, en muchos casos, a la administración de medicamentos. Los factores estimulantes de colonias, filgrastim, lenograstim, sargramostim y las formas de liberación prolongada pegfilgrastim y lipefilgrastim, son fármacos que se utilizan para su profilaxis y/o tratamiento y que se dispensan de forma habitual en las farmacias externas de nuestros hospitales. Por ello nos ha parecido interesante hacer un repaso del tema.

La hematopoyesis se define como el proceso por el que se forman las células sanguíneas. Los neutrófilos, son un tipo de células sanguíneas que se forman en la médula ósea y cuya función es  la de protegernos frente a organismos invasores principalmente por fagocitosis y oxidación. Son células maduras de respuesta rápida ya que están dispuestas para actuar de forma inmediata. En caso de infección grave el número de neutrófilos en sangre puede aumentar de 4 a 5 veces sus concentraciones habituales, como estrategia de defensa de nuestro organismo.
La neutropenia se define como un recuento absoluto de neutrófilos (RAN) inferior a 1500/mcL. Entre las causas por las que aparece la neutropenia se encuentran: causas genéticas, infecciosas (bacterias, parásitos, VIH, VHC,...), nutricionales, inmunológicas, etc... Algunos grupos de fármacos también pueden estar implicados. Los fármacos con mayor riesgo de inducir neutropenia grave son clozapina, tionamidas, sulfasalazina y agentes quimioterápicos.

Las implicaciones clínicas de la neutropenia varían ampliamente desde riesgo potencial de infecciones graves a neutropenias benignas sin implicaciones clínicas. La fiebre en pacientes con neutropenia debido a quimioterapia, trasplante de células hematopoyéticas o supresión de la médula ósea ha de ser considerada como una emergencia médica.
No todas las neutropenias necesitan ser tratadas, dependerá de la situación clínica del paciente y de la reserva de neutrófilos que tengamos en la médula ósea. En caso necesario disponemos de fármacos como los factores estimulantes de colonias (filgrastim, lenograstim, sargramostim, pegfilgrastim y lipefilgrastim),  que son un tipo de proteínas que regulan, entre otras cosas, la producción de neutrófilos. Estos fármacos se pueden utilizar como profilaxis o como tratamiento de la neutropenia. Se trata de medicamentos que se pueden administrar tanto por vía intravenosa como subcutánea y que se han de mantener en nevera. Entre las reacciones adversas más frecuentes se encuentra el dolor óseo, que puede ser tratado con analgésicos. Es importante recordar que en caso de pacientes en tratamiento con quimioterapia, la administración de estos fármacos se ha de iniciar 24 horas después de haber finalizado de la quimioterapia.

Esperamos que esta información os haya sido de utilidad. Un saludo

miércoles, 27 de mayo de 2015

Omeprazol: mitos y verdades

Omeprazol es uno de los fármacos más vendidos en nuestro país. Pertenece a la familia de los inhibidores de la bomba de protones (IBP) y su acción principal es la reducción pronunciada y duradera de la producción de ácido en el estómago.

Tras su comercialización en los años 90 los fármacos IBP se han convertido en los medicamentos de referencia para el tratamiento de la ulcera péptica y el reflujo gastroesofágico. Entre sus indicaciones se encuentra también la profilaxis de lesiones gastrointestinales provocados por los antiinflamatorios no esteroideos (conocidos como AINES), el tratamiento del síndrome de Zollinger–Ellison, y la úlcera gastrointestinal asociada al Helicobacter pylori.

Sin embargo, durante estos años también han surgido muchos mitos en cuanto a los efectos secundarios de la utilización de omeprazol. Algunas veces incluso con titulares en periódicos tan llamativos como “Tenga cuidado con el ‘omeprazol’ el protector gástrico que destruye la salud”Antes de hablar de los efectos secundarios reales del fármaco es necesario aclarar que ningún medicamento está exento de riesgo. Incluso aquellos que no precisan receta para su dispensación en la farmacia o los complementos alimenticios  que se venden en parafarmacias tienen descritos efectos secundarios.

En general, se puede decir que este medicamento es seguro, bien tolerado y la mayor parte de sus reacciones adversas son poco frecuentes, leves y reversibles. Dentro de los riesgos de este grupo de fármacos hay que diferenciar los efectos adversos a corto plazo que suelen ser leves y reversibles cuando se suspenden, como son  diarrea, dolor abdominal, nauseas, estreñimiento, otras  veces también puede aparecer cefalea y alteraciones en la piel. De manera excepcional puede darse un shock anafiláctico, que es una reacción grave e imprevisible por alergia al producto y requiere atención médica urgente. Además, es necesario recordar que como el resto de medicamentos omeprazol puede interaccionar con otros fármacos y hacer que éstos se absorban en menor proporción y hagan menos efecto.

En la siguiente tabla se recogen algunos consejos:

Efectos secundarios más comunes
(afectan a menos de 1 persona de cada 10)
¿Qué puedo hacer si me ocurre?
Dolor de estómago
Realizar comidas sencillas, evitar alimentos condimentados o picantes
Diarrea
Beber mucha agua. Si se prolonga o se agudiza informe a su médico
Estreñimiento
Trate de comer una dieta equilibrada y beber mucha agua
Dolor de cabeza
Consulte con su farmacéutico el analgésico apropiado

También se han descrito efectos a largo plazo en tratamientos superiores a un año de duración y con dosis altas como la disminución en la absorción de algunos nutrientes (calcio, magnesio o vitamina B12). Éste es un problema conocido y controlado por los médicos en aquellos pacientes que precisan tomar IBP durante largos periodos de tiempo. 

Por otro lado, omeprazol y el resto de fármacos IBP se han convertido para algunas personas en el remedio para todo. Por ejemplo, cuando alguien se va a tomar un comprimido de lo que sea es muy frecuente escuchar "¿te has tomado antes el protector?".  El omeprazol y el resto de IBP se deben tomar solo cuando el médico se lo prescriba y no como normal general. De hecho, la gran mayoría de fármacos no dañan el estómago y por lo tanto no haría falta ningún protector. 


En cualquier caso, su médico le indicará la necesidad o no de tomar IBP a largo plazo en función de su problema de salud; consulte con su médico o farmacéutico si le surgen dudas.

martes, 5 de mayo de 2015

5 de mayo: Día mundial del lavado de manos

Hoy se celebra el día mundial del lavado de manos. El control y reducción de las infecciones y sus consecuencias constituye una base sólida y esencial para la seguridad de los pacientes. Éste es el objetivo del programa de la OMS `Una atención limpia es una atención más segura´.




Se considera que una higiene de manos apropiada, es uno de los métodos más simples y eficaces para disminuir las infecciones asociadas a la atención sanitaria. Esta campaña está destinada a mejorar las prácticas de higiene de las manos del personal sanitario. Su objetivo es concienciar acerca de la necesidad de que el personal sanitario mejore y mantenga las prácticas de higiene de las manos en el momento oportuno y de la forma apropiada con el fin de contribuir a reducir la propagación de infecciones potencialmente letales en los establecimientos de atención sanitaria.

Redes sociales
Este año desde la OMS se nos anima a mostrar nuestro compromiso con la campaña del 2015 enviando una foto del cartel de la promoción y tuiteándola utilizando el hashtag #safeHANDS y mencionando @WHO. Para más información pinchar aquí.




jueves, 30 de abril de 2015

Sinergias entre el servicio de farmacia y las asociaciones de pacientes

El pasado sábado tuve la suerte de participar en el XXII Simposio Médico Social organizado por Federación Española de Hemofilia (Fedhemo) en Castellón. La verdad es que, además de sentirme muy a gusto entre un buen número de pacientes o familiares de pacientes (más de 300), tuve la oportunidad de contar y dar a conocer, aunque fuera muy por encima, qué hacemos los farmacéuticos de hospital y por qué en muchas ocasiones los pacientes tienen que soportar largas esperas hasta poder ser atendidos. Además, pude explicar alguno de los proyectos que tenemos en marcha en colaboración con la Asociación de Hemofilia de la Comunidad Valenciana (ASHECOVA).


Como ya he dicho en posts anteriores, a raíz de participar en actos organizados por otras asociaciones de pacientes, creo que este tipo de encuentros son muy positivos para que el paciente conozca parte de la labor que, muchas veces de forma oscura, llevamos a cabo los farmacéuticos de hospital para contribuir a conseguir los mejores resultados en farmacoterapia, a pesar de lo cual muchas veces tenemos una injustificada imagen de ser los "malos de la película". Es por ello que agradezco mucho la invitación a participar en cualquier evento o acto desarrollado por los pacientes, ya que creo que es importante que los profesionales bajemos a la arena a responder a las demandas, cuestiones, dudas o preocupaciones que nos planteen los pacientes de primera mano. Al fin y al cabo, ellos son el principal objetivo de nuestro trabajo.

Un saludo.


jueves, 23 de abril de 2015

Consejos para acabar con el insomnio

El insomnio se define como la dificultad para conciliar o mantener el sueño, despertar más temprano de lo esperable, o simplemente despertar con la impresión de no haber tenido un sueño reparador, durante al menos un mes. En esta descripción se contempla un componente subjetivo muy importante. Se puede afirmar que no es posible definir el sueño normal de manera aceptable para distintas personas y poblaciones dado que la percepción sobre lo que cada uno considera normal en cuanto a cantidad y calidad de sueño es muy variable. 

El hecho de no conseguir dormir de forma satisfactoria puede repercutir en la actividad diurna: irritabilidad, cansancio, deterioro de la memoria y falta de concentración, pérdida de energía, motivación e iniciativa y somnolencia. Además, puede repercutir en un deterioro de la actividad laboral, social o de otros ámbitos de la vida de las personas. El insomnio es más prevalente en las mujeres y se hace más frecuente a medida que aumenta la edad.

Para tratar este trastorno la OMS recomienda comenzar con medidas no farmacológicas destinadas a desmitificar el insomnio y a mejorar nuestros hábitos:

Información esencial sobre el insomnio

·         Es frecuente en situaciones de estrés o enfermedad física.
·         La duración del sueño varía según las personas y la edad; así, en general, las personas mayores duermen menos. Es útil recordar que el lactante tiene una necesidad de sueño de 16 horas/día y los ancianos de 4-5 horas/día con una mayor frecuencia de despertares nocturnos; la queja frecuente de que “solo” duermen 4 horas ha de interpretarse como una normalidad fisiológica en la mayor parte de los casos.
·         La preocupación por el insomnio, y por su repercusión diurna, puede agravar el problema.
·         El alcohol provoca un sueño intranquilo y despertar precoz. Evite su ingesta dos o tres horas antes de acostarse.
·         Los estimulantes (café, té) pueden causarlo y empeorarlo.
·         El ejercicio físico moderado y regular es saludable. No realice ejercicio físico intenso antes de acostarse.
·         Las cenas deben ser ligeras evitando ingestas copiosas.
·         Un ambiente agradable sin ruido y con poca luz facilitan el sueño.
·         El mejor tratamiento es mejorar los hábitos del sueño.

Medidas de higiene del sueño

·         Utilice la cama solo para dormir. No realice actividades gratificantes (leer, ver la televisión, oír la radio, comer).
·         No realice ninguna actividad que requiera mucho esfuerzo ni concentración (lecturas densas o trabajo) antes de dormir.
·         Establezca una rutina antes de acostarse, realizándola cada día y en el mismo orden (tomar algo caliente, leer un rato, lavarse los dientes, ir al baño…).
·         Ir a la cama solo cuando se sienta sueño.
·         Si no se concilia el sueño en 30-45 minutos aproximadamente, salir de la cama y de la habitación y hacer una actividad relajante y monótona hasta sentir sueño de nuevo, y entonces volver a la cama, no antes. Repetir si es necesario.
·         Evite las siestas durante el día.
·         Intente mantener un horario regular de sueño levantándose y acostándose a la misma hora (incluidos fines de semana)