viernes, 15 de junio de 2018

¿Por qué mi tratamiento biológico es un pinchazo? ¿Lo podría tomar en comprimidos?

Alguna vez te habrás hecho esta pregunta...




Existen muchos motivos por los que un medicamento se debe administrar por vía intramuscular, intravenosa o subcutánea, esto es por vía parenteral (es decir, en forma de pinchazo). Esta vía se reserva para fármacos no estables por vía oral que pueden destruirse con las sustancias gástricas o no absorberse, y para pacientes que no pueden tomar medicamentos porque están con vómitos o inconscientes.


Nuestra duda es más fácil de contestar en el caso de los tratamientos biológicos.




Pero, ¿qué es un fármaco biológico? 

Como sabéis, la mayoría de medicamentos tradicionales se fabrican por síntesis química. Sin embargo, en los años 80 aparecieron los medicamentos biológicos, que se diferencian de los químicos en que se obtienen a partir de organismos vivos.

Estos fármacos, no químicos, son proteínas producidas por biotecnología (a través de la técnica del ADN recombinante) utilizando productos biológicos, o sus derivados. Su fabricación comporta procedimientos complejos es, ya que se tratan de estructuras muy frágiles, difíciles de formular para que mantengan su estructura y su efectividad.


Dentro de este grupo de medicamentos se encuentran:
  • Eritropoyetina  (tratamiento de la anemia)
  • Hormona folículo-estimulante recombinante (reproducción asistida)
  • Hormona del crecimiento (tratamiento del déficit de dicha hormona)
  • Medicamentos que se emplean en las enfermedades inflamatorias en las que el sistema inmunitario está alterado, tales como artritis reumatoide, psoriasis, enfremedad de Crohn, colitis ulcerosa...Algunos ejemplos de estos medicamentos son adalimumab, ustekinumab, tocilizumab, certolizumab.
Pero volvamos a nuestra pregunta inicial, los medicamentos de origen químico son moléculas muy pequeñas con estructuras y características definidas, fáciles de preparar como medicamentos orales. Por el contrario los medicamentos biológicos se caracterizan por ser moléculas muy grandes, complejas, y de mayor peso que un producto químico. Su gran tamaño dificulta que se absorban en el aparato digestivo y además se degradan fácilmente, por tanto no se pueden elaborar como comprimidos o cápsulas, y se han de preparar en forma de jeringas o plumas.

Así que si estas utilizando cualquiera de los medicamentos que hemos mencionado, o cualquier otro biológico, ya puedes entender porqué no los puedes tomar en forma de comprimidos. Si quieres más detalles puedes ver nuestro tema de e-Druida sobre medicamentos biólogicos. Los biológicos son el futuro del tratamiento de muchas enfermedades actuales.


¡Hasta pronto!

jueves, 24 de mayo de 2018

Alopecia por antineoplásicos orales, ¿a qué se debe?


Como ya hemos visto en entradas anteriores del blog, la mayor parte de los fármacos para el cáncer (antineoplásicos) aparte de ejercer su efecto, también actúan sobre algunas células sanas del organismo. Este daño colateral es mayoritario en células con mucha renovación como las células del intestino, las de la sangre o algunos tipos de células de la piel. Esto conlleva la aparición de una serie de efectos secundarios, entre los que destacarían: pérdida de células de la sangre (mielosupresión), inflamación de las mucosas del tracto gastrointestinal (mucositis), náuseas, vómitos y pérdida del cabello (alopecia). Esta última consecuencia es una de las mayores preocupaciones de los pacientes oncológicos a la hora de tomar antineoplásicos. Hoy vamos a conocer porqué se produce.  


De manera general, podemos decir que un gran número de medicamentos puede interferir en el desarrollo cíclico del cabello y dar lugar a su caída. El grado de alopecia está relacionado con la naturaleza del fármaco y la predisposición individual, afectando por igual a hombres y mujeres.

¿Cómo se produce?

En el caso de antineoplásicos orales, debemos conocer en primer lugar una serie de conceptos sobre el desarrollo del cabello. En condiciones normales, el 90% de los pelos están en fase de crecimiento activo (conocido como fase anagén), mientras que el resto se mantienen en reposo (fase telogén).

La alopecia inducida por antineoplásicos se debe sobre todo a la inhibición de la multiplicación del pelo en fase anagén, ya que al estar en un estado de división son más sensibles. La consecuencia puede ser que se empiece a producir un pelo más débil, que se rompa con el peinado o incluso con el roce de la almohada, o que se produzca un fallo completo en su formación. Como solo se afecta el pelo en fase anagén, se trata de una alopecia difusa e incompleta. Sin embargo, en estos pacientes hay circunstancias añadidas como el estrés, procesos febriles y otras enfermedades sistémicas o situaciones hormonales que podrían hacer perder el pelo maduro que está en fase telogén y por tanto aumentar la alopecia incompleta de la quimioterapia llegando a producir una alopecia total.

Hasta ahora hemos hablado del cabello, per el resto de pelo corporal (cejas, pestañas, barba, pelo púbico o axilar) se afecta con diferente intensidad dependiendo de su tasa de crecimiento y el porcentaje de pelos en fase anagén. Dado que en estas zonas el porcentaje de pelos en esta fase es menor, la alopecia no suele ser completa.

¿Cuándo se produce?

La alopecia se inicia entre la primera y segunda semana del inicio de la quimioterapia haciéndose más evidente en el primer y segundo mes. Es dependiente de la dosis y de la vida media del fármaco (tiempo que pasa el fármaco en el organismo), los tiempos de infusión prolongados y que el tratamiento se componga de más de una especialidad.

Se trata de un fenómeno reversible, por tanto al finalizar la quimioterapia el pelo vuelve a crecer unos dos meses tras finalizar el tratamiento, aunque suele ser diferente tanto en su textura como en el tono.

¿Qué medicamentos la causan?

Algunos de los antineoplásicos orales que incluyen la alopecia entre sus posibles reacciones adversas son:
  • Temozolamida
  • Vinorelbina
  • Sunitinib
  • Dasatinib
  • Sorafenib
  • Bexaroteno
  • Pazopanib
  • Melfalan
  • Trifluridina
  • Vismodegib
  • Palbociclib
  • Dabrafenib
  • Ribociclib

¿Qué se puede hacer para tratarla o prevenirla?

En cuanto al manejo, no hay un tratamiento específico para la alopecia inducida por fármacos. Se están probando diferentes tipos de tratamientos para prevenir la alopecia, algunos de estos tienen una actividad positiva limitada a determinados agentes quimioterápicos, pero hasta el momento solo se han experimentado en modelos animales.

Por otro lado, el minoxidil tópico parece ser el tratamiento más efectivo para reducir la severidad y acortar la duración de la alopecia pero no logra prevenir completamente la pérdida del cabello. Por otra parte, no se recomienda asociar minoxidil con antineoplásicos orales hasta 4 meses post tratamiento por el riesgo que conlleva asociar cualquier tratamiento a los antineoplásicos orales y por la ausencia de evidencia sobre la eficacia de minoxidil sobre este tipo de alopecia.

Con todo esto, podemos concluir que la alopecia es una de las reacciones adversas de la quimioterapia oral que más preocupa a los pacientes pero suele ser moderada y desaparecer tras suspenderse el tratamiento. Algunas de las medidas recomendadas son la información previa, el apoyo psicológico, la no utilización de tintes ni secadores, y evitar la exposición solar.


Alejandra Ferrada

jueves, 26 de abril de 2018

Alteraciones del gusto por medicamentos antineoplásicos

Durante el tratamiento con antineoplásicos los pacientes pueden sufrir  reacciones adversas como por ejemplo molestias gastrointestinales, bajada de defensas, mareos… No obstante, en la entrada de hoy queremos centrarnos en una reacción no muy común que puede ocurrir con este tipo de fármacos: “alteraciones en el sentido del gusto”. Veremos qué es, cómo surge el problema y daremos una serie de consejos.



¿ALGUNA VEZ HA SENTIDO UN DESAGRADABLE SABOR A ‘METAL’ MIENTRAS ESTABA EN TRATAMIENTO CON ANTINEOPLÁSICOS? 

Si es así, no se alerte, esta afectación se denomina disgeusia y es uno de los síntomas que conlleva este tratamiento.

La disgeusia es un trastorno del sentido del gusto. Se caracteriza por un sabor desagradable, normalmente amargo o metálico sobre todo al ingerir alimentos.

¿POR QUÉ ME OCURRE ESTO?

Nuestra cavidad bucal está constituida por varias estructuras responsables de captar el gusto y llevar esta información al cerebro para que éste la interprete. Mientras se está realizando un tratamiento antineoplásico el fármaco pasa a través del tejido que cubre la cavidad alterando estas estructuras (glándulas salivales, papilas gustativas…)

¿CUÁNDO APARECE?

Es importante saber que ni en todas las personas ni en todos los fármacos tiene lugar esta alteración. Existen diversos factores que influyen en la disgeusia, como la localización del tumor, estadio tumoral, tratamientos oncológicos, estado fisiológico y hábitos del paciente como si tiene antecedentes de tabaquismo, alcoholismo o deficiencias nutricionales.

Los cambios en el sentido del gusto, pueden aparecer durante e incluso después del tratamiento, y los efectos más característicos son los siguientes:
  • Diferente sabor de algunos alimentos, principalmente amargos, dulces y/o salados.
  • Sabor insípido.
  • Percepción de todas las bebidas y alimentos con sabor idéntico 
  • Sabor metálico o químico en la boca, especialmente después de comer carne u otros alimentos con alto contenido de proteína.
  • Infecciones bucales.

¿QUÉ ANTINEOPLÁSICOS SUELEN PRODUCIRLO?

Algunos de los fármacos antineoplásicos que lo producen son:
  • Oxaliplatino
  • Crizotinib
  • Imatinib 
  • Lenvatinib
  • Vismodegib 

¿QUÉ PUEDO HACER?

Es importante saber que nunca se debe dejar un tratamiento prescrito por su médico si éste no lo indica. 

En este apartado les dejamos unos consejos que les pueden ayudar a sobrellevar esta desagradable sensación: 
  • Use utensilios de plástico y de vidrio para minimizar el sabor metálico.
  • Escoja alimentos apetecibles por su aroma y sabor, aunque no acostumbre a tomarlos.
  • A la hora de cocinar, intente utilizar campanas extractoras o comprar alimentos precocinados para evitar los olores de la cocción.
  • Consuma alimentos fríos o congelados, que pueden tener un mejor sabor que los alimentos calientes y no desprenden tanto olor. No obstante, lleve cuidado si está recibiendo tratamiento con oxaliplatino, ya que éste dificulta la ingesta o bebida de alimentos fríos.
  • La carne roja puede aumentar el sabor metálico, por lo que se recomienda probar con otras fuentes proteicas como huevos, pescado, carne de aves de corral… Además, es recomendable marinar y condimentar los alimentos con vinos dulces, hierbas y salsas.
  • El uso de chicles y caramelos sin azúcar con sabores como limón, menta o naranja también puede ayudar a enmascarar el sabor amargo o metálico en la boca. 
  • El enjuague con una solución de sal y bicarbonato previo a las comidas puede neutralizar el mal gusto en la boca. 
  • Es aconsejable elegir el mejor momento para ingerir los alimentos, por ejemplo, de 1 a 2 horas antes y hasta 3 horas después de la toma del fármaco para evitar la aparición de náuseas y vómitos producidos por el tratamiento. 
  • Para prevenir infecciones bucales, es importante tener una buena higiene y salud dental.


Cuídense!

María Torres

martes, 17 de abril de 2018

Importancia de la atención integral al paciente hemofílico

Hoy, 17 de abril, se celebra el día mundial de la hemofilia 2018. El lema de este año es "COMPARTIR CONOCIMIENTOS NOS FORTALECE", con el cual la Federación Mundial de la Hemofilia  busca mejorar la existencia de las personas que padecen trastornos de la coagulación mediante su empoderamiento para que puedan llevar vidas más sanas, largas y productivas, compartiendo conocimientos y creando conciencia a en todo el mundo a través del intercambio de información y de actividades educativas y de capacitación.




El tratamiento de elección en la hemofilia es la profilaxis, administrando el factor de coagulación deficiente, factor VIII en hemofilia A y factor IX en hemofilia B, dosificado en función del peso y del patrón de sangrados. Esta profilaxis estándar ha demostrado que no protege a todos los pacientes con hemofilia grave de la aparición del daño articular provocado por sangrados espontáneos o por los desencadenados por la actividad física. Además existen importantes diferencias entre pacientes en cómo se elimina el factor de coagulación que se administra como terapia sustitutiva. Conociendo la farmacocinética individual de cada paciente se puede ajustar mejor su profilaxis, consiguiendo una mayor protección frente a la aparición de sangrados.

La atención integral que reciben los pacientes hemofílicos en el Hospital Universitari i Politècnic La Fe la realiza un equipo multidisciplinar compuesto por hematólogos, farmacéuticos, médicos rehabilitadores, fisioterapeutas, enfermeras, piscólogos, traumatólogos, radiólogos, etc. La colaboración entre estos profesionales ha permitido desarrollar diferentes proyectos encaminados a mejorar el tratamiento de nuestros pacientes hemofílicos:

  • El primer proyecto, iniciado en diciembre de 2009, es un programa de dispensación a domicilio desarrollado en colaboración con la asociación de pacientes hemofílicos de la Comunidad Valenciana (ASHECOVA), que facilita a 49 pacientes hemofílicos un acceso más cómodo a sus tratamientos, así como un mejor seguimiento desde el servicio de farmacia(1).
  • En un reciente estudio hemos demostrado en una pequeña cohorte de 7 pacientes con artropatía hemofílica que la combinación de la monitorización de la actividad física con una pulsera Fitbit y la profilaxis guiada por farmacocinética, permite a estos pacientes estar físicamente activos con bajo riesgo de sangrado(2). 
  • Estamos desarrollando un proyecto de profilaxis individualizada con 2 años de seguimiento, que permite conocer las posibles causas de sangrado en los pacientes hemofílicos y actuar frente a ellas. Hemos detectado que los pacientes que eliminan más rápidamente el FVIII tienen una mayor tendencia a desarrollar sangrados. Tras un año de profilaxis personalizada a su farmacocinética, hemos observado que se reduce el número de sangrados espontáneos(3). Estos resultados van a presentarse en mayo en el Congreso Mundial de Hemofilia en Glasgow (WFH).
  • Estamos promoviendo el uso de aplicaciones móviles (apps) como herramientas útiles para el control de la adherencia, el registro de la administración de FVIII o FIX en profilaxis, así como de los episodios hemorragia y su tratamiento a demanda. 
  • Estamos coordinado y redactando, junto con los principales hematólogos, médicos rehabilitadores y farmacéuticos que trabajan en el ámbito de la hemofilia, monografías sobre la “Aplicación de la farmacocinética de los hemoderivados en la hemofilia A y B” y sobre la “Artropatía hemofílica”.
  • Además participamos en los principales ensayos clínicos de vanguardia, incluyendo tratamientos no sustitutivos y terapia génica.
  • Colaboramos tanto con la Universidad de Valencia (Departamento de Fisioterapia) y la Universidad Politécnica (Laboratorio de Análisis Inteligente de Datos), así como en Docencia universitaria y desarrollo de másters.


El objetivo de todas estas iniciativas es fomentar la "profilaxis centrada en el paciente". Buscamos obtener un programa de dosificación eficiente, adaptado a las necesidades clínicas y las preferencias del paciente, junto con el empoderamiento progresivo del paciente, cada vez más implicado en la toma de decisiones compartida y el autocuidado. La monitorización en tiempo real  del tratamiento y de la actividad física nos va a ayudar a conocer las causas reales de los sangrados, para así poder actuar directamente sobre ellas y concienciar al paciente de la importancia del cumplimiento de las recomendaciones para alcanzar el objetivo de sangrado cero.

El equipo de profesionales sanitarios de nuestro hospital que intervenimos en el ámbito de la hemofilia trabajamos de forma colaborativa y coordinada, teniendo una visión integral del paciente que nos permite avanzar en el mejor manejo de la patología y el tratamiento de forma individualizada, lo que sin duda afecta positivamente a su calidad de vida y a su evolución. Y es precisamente esto lo que nos motiva día a día.

Un saludo y feliz día de la hemofilia.


(1) Megías-Vericat JE, Monte-Boquet E, Martín-Cerezuela M, Cuéllar-Monreal MJ, Tarazona-Casany MV, Pérez-Huertas P, Bonanad S, Poveda JL. Evaluation of home delivery program in haemophilia. J Clin Pharm Ther 2018 [En proceso de evaluación].
(2) Pérez-Alenda S, Carrasco JJ, Megías-Vericat JE, Poveda JL, Bonanad S, Querol F. Quantification of physical activity in adult patients with haemophilic arthropathy in prophylaxis treatment using a fitness tracker. Haemophilia 2018; 24:e28-32.
(3)Megías JE, Marqués R, Haya S, Cid AR, Querol F, Monte E, Bosch P, Curats R, Poveda JL, Bonanad S. Bayesian pharmacokinetic individualization of prophylaxis with recombinant factor VIII in severe or moderate hemophilia A. Haemophilia 2018;24(S4) [Epub ahead of print].

jueves, 29 de marzo de 2018

Neuropatía periférica por antineoplásicos

Los fármacos para el cáncer, también llamados antineoplásicos, citostáticos, y más comúnmente la quimioterapia, son conocidos por las reacciones adversas que provocan. En concreto, los tratamientos tradicionales para el cáncer eran agentes bastante inespecíficos que atacaban a todas las células que se reproducían rápido. Es por ello que provocaban importantes reacciones adversas que había que vigilar. Por otro lado, los nuevos agentes antineoplásicos que se están desarrollando en los últimos años actúan de manera mucho más específica contra moléculas que se encuentra en su mayor parte en las células cancerosas. De esta manera, las reacciones adversas secundarias al tratamiento suelen ser menos importantes, y así, se pueden administrar tratamientos de larga duración.

Sin embargo, aunque los nuevos agentes tienen un mejor perfil de toxicidad, sigue habiendo reacciones adversas que pueden surgir. Por lo tanto, es muy importante, ya sean antineoplásicos tradicionales o nuevos, conocer qué problemas pueden surgir y cómo se debe actuar. Hoy nos vamos a centrar en la neuropatía periférica.





¿Qué es la neuropatía periférica?

Nuestro cuerpo está lleno de nervios encargados de llevar la información de nuestro sistema nervioso (cerebro y médula espinal) hasta cualquier parte del organismo y viceversa. La neuropatía periférica aparece ante cualquier problema que afecte a estos nervios.

Puede estar causada por multitud de situaciones:
  • Diabetes (la más frecuente)
  • Trastornos autoinmunes como la artritis reumatoidea o el lupus
  • Enfermedad renal crónica
  • Infecciones como VIH/SIDA o hepatitis C
  • Intoxicación por pegamento o metales pesados como el plomo
  • Consumo excesivo y prolongado de alcohol
  • Tratamiento con determinados fármacos para tratar la epilepsia, infecciones, hipertensión o el cáncer

Los síntomas que se producen dependen de qué nervio está dañado y de su extensión. En lo que respecta a la reacción adversa provocada por la administración de antineoplásicos, el síntoma más frecuente es el dolor y entumecimiento de los miembros superiores e inferiores

Se trata de un hormigueo o ardor que cursa con pérdida de sensibilidad en brazos y piernas que suele comenzar en los dedos de los pies y de las manos y va ascendiendo de manera gradual. También se puede dar más como un pinchazo o un dolor ardiente, o como una mayor sensibilidad a las temperaturas extremas. En cualquier caso, puede incluir además un dolor punzante y agudo que complica al paciente la realización de tareas diarias como abotonarse la camisa, separar monedas en un bolso o caminar.

Además de la molestia que ocasiona, puede llegar a ser peligroso ya que al tener la sensibilidad reducida, la persona puede pincharse con algún objeto o tocar una superficie demasiado caliente y no darse cuenta, con el consiguiente daño que se produce.

Es una de las razones más comunes por la que los pacientes abandonan su tratamiento para el cáncer prematuramente.

¿Qué fármacos para el cáncer lo causan?

Como se ha comentado al principio, aunque es producida de manera más frecuente y grave por la quimioterapia tradicional, también puede aparecer con los nuevos agentes dirigidos. Podemos destacar los siguientes medicamentos:

  • Compuestos de platino (cisplatino, carboplatino, oxaliplatino)
  • Vincristina
  • Taxanos (docetaxel, paclitaxel)
  • Bortezomib
  • Talidomida
  • Lenalidomida
  • Fluorouracilo
  • Capecitabina
  • Trifluridina
  • Imatinib
  • Dasatinib
  • Nilotinib


¿Hay algún tratamiento?

De momento, no existe ninguna manera de predecir qué paciente lo va a padecer y en qué grado antes de recibir el tratamiento antineoplásico. Este hecho repercute en la importancia de informar debidamente al paciente para que sepa reconocer el problema y comunicarlo a sus profesionales sanitarios.

A día de hoy no existe ningún tratamiento farmacológico que haya demostrado paliar la neuropatía periférica. Es por ello que la práctica más común consiste en reducir la dosis del antineoplásico o suspenderlo temporalmente hasta que la neuropatía desaparezca o sea tolerable.



En definitiva, ningún fármaco está exento de reacciones adversas por muy nuevo y efectivo que sea. Siempre es importante conocer qué problemas pueden surgir y comunicar su aparición. La neuropatía periférica es una de las reacciones adversas más comunes de los antineoplásicos. Aunque en un principio no sea muy grave, puede ocasionar una importante pérdida de calidad de vida para el paciente por lo que se debe tener en cuenta y actuar en consecuencia.



Cuídense!

María Torres
Pablo Pérez