El síndrome
mano-pie, también denominado eritrodisestesia palmoplantar, es un efecto
secundario de algunos medicamentos oncológicos. Este síndrome se identifica por
la aparición de enrojecimiento, hinchazón y dolor principalmente en las palmas
de las manos o las plantas de los pies. Aunque es menos frecuente, el síndrome
mano-pie a veces se produce en otras áreas de la piel, como las rodillas y los
codos. Se trata de un efecto adverso molesto, que puede ser doloroso y afectar
a la vida cotidiana.
Algunos
medicamentos tienen mayores probabilidades de causar síndrome mano-pie. Entre
estos se encuentran Capecitabina (Xeloda®), Sunitinib (Sutent®),
Sorafenib (Nexavar®) o Pazopanib (Votrient®)
Causas
Síntomas
En los casos
leves a moderados de este síndrome pueden observarse en las palmas de las manos
o las plantas de los pies la aparición de enrojecimiento (parecido a una
quemadura solar), sarpullido, hinchazón, sensación de cosquilleo o ardor, aumento
de sensibilidad al tacto, tirantez de la piel o adormecimiento. En casos más
graves se puede manifestar como agrietamiento de la piel o descamación, ampollas,
úlceras o llagas en la pie, dolor intenso, incluso, dificultad para caminar o
usar las manos.
Control y prevención
Existen maneras
de prevenir su aparición, controlar los síntomas y evitar que empeore. Estos
consejos pueden ser útiles:
- Aplicar con delicadeza cremas hidratantes para el cuidado de la piel a
fin de mantener las manos hidratadas. Evite frotar o masajear las manos y
los pies con lociones, esto puede generar fricción.
- Limitar la exposición de las manos y los pies al agua caliente cuando lave los platos o se bañe.
- Tomar duchas o baños con agua fría. Evitar frotar la piel con la toalla.
- Refrescarse las manos y los pies con bolsas de hielo o compresas frías (toallas húmedas).
- Evitar la exposición a fuentes de calor, incluidos saunas, quedarse al sol o sentarse frente a una ventana por donde entra el sol.
- Evitar actividades que generan fuerza o fricción innecesarias en las manos o los pies durante las primeras seis semanas de tratamiento, como correr, hacer ejercicios aeróbicos y practicar deportes con raqueta.
- Evitar el contacto con sustancias químicas abrasivas utilizadas en jabones para la ropa o productos de limpieza para el hogar.
- Evitar usar herramientas o utensilios domésticos que requieran ejercer presión con la mano contra una superficie dura, como herramientas de jardín, cuchillos y destornilladores.
- Elevar las manos y los pies cuando permanezca sentado o acostado.
- Usar calzado y ropa holgados y bien ventilados.
Una vez que han
aparecido las manifestaciones de este síndrome puede ser de ayuda la aplicación
de cremas de corticoides como clobetasol o fluocinonida. Además cremas humectantes
o exfoliantes con urea, ácido salicílico o anestésicos tópicos como
lidocaína 2% también pueden aliviar los síntomas. En el caso de presentar dolor
intenso y que no se alivia con estos
tratamientos, pueden emplearse analgésicos orales como ibuprofeno, naproxeno o paracetamol.
