miércoles, 26 de marzo de 2014

Candidiasis orofaríngea

El ser humano puede sufrir infecciones causadas por virus, hongos o bacterias. Algunas especies de hongos y bacterias las podemos encontrar de forma habitual en nuestro organismo siendo incluso beneficiosas para la salud. El problema viene cuando nuestro organismo no es capaz de "mantenerlas  a raya" y es entonces cuando se producen las infecciones.


Candida albicans es un hongo que se encuentra de forma habitual en nuestro tracto gastrointestinal. Es el principal causante de las candidiasis orofaríngea y esofágica que son las infecciones que produce este hongo en la mucosa de la boca y del esófago.


Los factores de riesgo que pueden favorecer la aparición de este tipo de infecciones son:

-Tratamientos farmacológicos: medicamentos utilizados en enfermedades oncológicas que pueden hacer disminuir las defensas (quimioterápicos y corticoides) u otros cuyo objetivo es producir inmunosupresión (como los fármacos utilizados para evitar el rechazo de órganos) o medicamentos que pueden hacer desaparecer las bacterias que normalmente tenemos en el tracto gastrointestinal (antibióticos, omeprazol).

-Patologías: VIH/SIDA (por disminución de las defensas), diabetes (por alteraciones en la inmunidad así como en la cantidad  y propiedades de la saliva), enfermedades hematológicas o cáncer de cabeza y cuello (el uso de radioterapia intensiva y quimioterapia puede alterar la mucosa).

-Deficiencias nutricionales: por alteraciones en las defensas del huésped y modificaciones en la mucosa.

-Neonatos y ancianos: los primeros pueden adquirir la infección durante el parto (en el caso de que la madre tenga una candidiasis vaginal) o durante el periodo de lactancia por el uso de tetinas contaminadas o por el contacto con la piel de los adultos. En el caso de los ancianos, esta infección suele venir asociada al uso de dentaduras postizas, ya que Candida se adhiere al material sintético de la dentadura y  hace que disminuya la producción de saliva.


-Tabaco: su consumo también se ha asociado con la aparición de este tipo de infecciones.

Los pacientes infectados pueden presentar las características placas blanquecinas o amarillentas sobre la mucosa de la boca (lengua, encías, paladar,...) junto con lesiones rojas, inflamadas  y dolorosas.

Ante cualquiera de estos síntomas nuestro consejo es acudir al médico para que diagnostique y evalúe la gravedad de las lesiones.

A partir de ahí, el médico podrá pautar tratamiento con antifúngicos que podrán ser para administración tópica (enjuagues y colutorios) u oral (comprimidos, cápsulas  o jarabes).

Algunas enfermedades o tratamientos (oncológicos, inmunosupresores,...) se asocian muy frecuentemente a infecciones fúngicas, por lo que el médico puede iniciar el tratamiento antifúngico de manera profiláctica para evitar que aparezca la infección.

Los pacientes pueden adoptar algunas medidas preventivas como una adecuada higiene bucal (sobre todo en el caso de usuarios de dentaduras postizas), dejar de fumar, nutrirse correctamente (con consumo de yogures o productos similares en el caso de tratamientos antibióticos de larga duración) o en el caso de pacientes diabéticos, realizar un control adecuado de los niveles de glucemia.

Es importante tratar este tipo de infecciones, ya que si empeoran pueden originar una infección más grave con distribución por todo el organismo (candidemia).

Esperamos que esta información os sea de utilidad.


Un saludo.

miércoles, 19 de marzo de 2014

¿Tomas bien tu tratamiento?

El pasado 15 de noviembre, con motivo del Día de la Adherencia e Información de Medicamentos promovido por la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) y avalado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, invitamos a todos nuestros pacientes a contestar una sencilla encuesta sobre cómo toman sus medicamentos.

A continuación os hacemos un resumen de la misma.

La encuesta fue respondida por un total de 64 pacientes, 36 de ellos hombres, con una edad media de 51 años. Los pacientes tomaban una media de 3 medicamentos al día y la mayoría distribuidos en dos tomas diarias.

Merece la pena destacar que aspectos muy importantes para la adherencia, como no olvidar ninguna toma o tomar los medicamentos a las horas indicadas, fueron contestados correctamente por la mayoría de los encuestados. Así pues, el 95,3% (61) de los pacientes respondió no tener dificultad en seguir su tratamiento, sólo un 9,4% (6) refirió olvidar alguna toma y el 90,6% (58) respondió que tomaba sus medicamentos a las horas indicadas. 

Según su estado de salud, un 18,8% (12) y un 29,2% (19) de los pacientes contestó que dejaban de tomar su medicación cuando se encontraban bien o mal respectivamente. A este respecto, hemos de recordar que la medicación ha de administrarse siguiendo siempre las indicaciones médicas y que nunca debe dejar de tomarse según la percepción de uno mismo sobre su estado de salud. 

En cuanto a cómo toma sus medicamentos, el 79,4% (51) de los pacientes contestaron que los tomaban todos igual de bien. Los que contestaron lo contrario lo justificaron porque algún medicamento les sentaba mal o porque no lo consideran importante. En este sentido es importante tener en cuenta que todos los medicamentos prescritos son importantes, a pesar de que en ocasiones los efectos terapéuticos de algunos de ellos no sean evidentes a simple vista. Por ejemplo, existen patologías como la esclerosis múltiple, entre otras, en las cuales el tratamiento no se traduce en una mejoría clínica a corto plazo, sin embargo su papel es muy importante a largo plazo frenando la progresión de la enfermedad. Otro aspecto importante de la adherencia al tratamiento, es que está relacionada de forma directa con los resultados en salud, de manera que el incumplimiento conduce al fracaso del tratamiento y a una evolución desfavorable de la enfermedad.

Por último, de forma general, los pacientes encuestados presentaron una percepción alta de cómo se toman su medicación, con una valoración media de 9,1 en una escala de 0 a 10.

Agradecemos enormemente vuestra participación, encuestas como esta nos ayudan a conocer un poco mejor vuestras necesidades. 

Un saludo

sábado, 1 de marzo de 2014

XI Curso de Atención Farmacéutica al Paciente Trasplantado

La próxima semana celebraremos en nuestro hospital una nueva edición del Curso de Atención Farmacéutica al Paciente Trasplantado. Y ya van once... La verdad es que resulta muy gratificante comprobar cómo, después de tantos años, el curso sigue despertando interés y generando demanda para asistir al mismo. Sin duda compensa todo el esfuerzo que llevamos a cabo en nuestro servicio de farmacia para su organización. Ilusión, desde luego, no nos falta.

Como siempre, el curso se desarrollará de forma presencial de forma íntegra en nuestro hospital y tendrá lugar desde el martes 4 hasta el viernes 7 de marzo. Este año el curso se ha reducido a cuatro días, a pesar de lo cual hemos podido mantener prácticamente todo el contenido de los años anteriores. Puedes consultar el programa íntegro pulsando AQUÍ.

Iremos difundiendo a través de Twitter diversos contenidos y temas relacionados con el curso mediante la etiqueta #AFPT14. Puedes utilizar esta etiqueta tanto para seguir la información del curso como para participar con tus comentarios y aportaciones.

Nos espera una semana intensa...

Saludos.

jueves, 20 de febrero de 2014

Nuevos números del boletín "En Dosis Unitarias..." (nº 12 y 13)

Ya tenéis disponibles los números 12 y 13 de nuestro boletín “En Dosis Unitarias…”. 

A continuación os facilitamos el acceso a los mismos y os mostramos sus contenidos.

  • Los excipientes en los medicamentos
  • Medicamentos y lactancia materna

  • El efecto de los medicamentos en la conducción
  • ¿Cómo controlar la mucositis oral?

Para acceder a éstos y a los números anteriores podéis pinchar aquí.

Un saludo.

martes, 18 de febrero de 2014

¿Qué es el uso racional de medicamentos?

Este término se utiliza frecuentemente cuando oímos hablar de políticas sanitarias, pero ¿a qué se refiere específicamente?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como la situación en la que “los pacientes reciben la medicación adecuada a sus necesidades clínicas, en las dosis correspondientes a sus requisitos individuales, durante un periodo de tiempo adecuado y  al menor coste posible para ellos y para la comunidad” (OMS, 1985).

La OMS calcula que más de la mitad de los medicamentos se prescriben, dispensan o venden de forma inapropiada y que la mitad de los pacientes no los toma correctamente.

Este uso incorrecto puede adoptar la forma de un uso excesivo, insuficiente o indebido de medicamentos de venta con o sin receta.


A continuación se describen algunos de los ejemplos que sobre uso “irracional” de los medicamentos describe la OMS:


-Polifarmacia: uso de demasiadas medicinas por paciente
-Uso inadecuado de antimicrobianos: a dosis incorrectas o con indicaciones inapropiadas (por ejemplo, para el tratamiento de patologías víricas)
-Prolongación innecesaria en el tiempo de las terapias parenterales cuando existe posibilidad de pasar a terapia oral
-Prescripciones no acordes a las directrices clínicas
-Automedicación



Las consecuencias de éstos son por todos conocidas: resistencias a los antibióticos, aparición de reacciones adversas a los medicamentos, falta de eficacia por infradosificación, aumento de los costes en medicamentos,etc…

El uso racional de los medicamentos es una labor de todos, profesionales sanitarios y pacientes. La formación y la información sobre medicamentos es una de las partes fundamentales que puede ayudar a los pacientes a utilizar correctamente su medicación.

Los farmacéuticos somos los profesionales que debemos garantizar el uso racional de los medicamentos. Desde nuestra UFPE os animamos a consultarnos todas aquellas dudas que tengáis sobre medicamentos.


Entre todos podemos hacer que el sistema sanitario sea más eficiente, haciendo que el uso adecuado de  los medicamentos los haga más efectivos y que no se asocie a costes innecesarios.

martes, 4 de febrero de 2014

Día mundial contra el cáncer 2014

El cáncer es una de las principales causas de muerte en España. Uno de cada tres varones y una de cada cuatro mujeres serán diagnosticados de cáncer a lo largo de su vida. Aproximadamente el 40% de los cánceres se pueden prevenir.
Desde el año 2000, cada 4 de febrero se celebra el Día Mundial Contra el Cáncer, promovido por la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el objetivo de aumentar la concienciación y movilizar a la sociedad para avanzar en la prevención y control de esta enfermedad.
Un año más, hoy día 4 de febrero de 2014, desde nuestra unidad queremos sumarnos a esta iniciativa con el fin último de aumentar la conciencia en la prevención del cáncer.
Un saludo

jueves, 30 de enero de 2014

La lepra no es una enfermedad del pasado

Recientemente tuvo lugar el día mundial contra la lepra, que nos recuerda que aún sigue existiendo. Cuando hablamos de lepra, lo más importante que hay que saber es que es una enfermedad curable y poco contagiosa, de diagnóstico fácil y que si se trata precozmente de manera efectiva se pueden evitar sus terribles secuelas, ya que ocasiona lesiones progresivas y permanentes en la piel, los nervios, las extremidades y los ojos, generando parálisis y discapacidades que son irreversibles.

Nos hemos acostumbrado a escuchar y utilizar la palabra lepra o leproso como sinónimo de algo negativo o malo y cuando deseamos expresar sentimientos de aislamiento y marginación. Esto ha hecho que se perpetúen los mitos y malentendidos relacionados con esta enfermedad así como el estigma y la discriminación hacia las personas que la padecen.

¿Sigue habiendo lepra hoy en día?

Desgraciadamente sí. Estamos en pleno siglo XXI y todavía existen personas afectadas por esta enfermedad en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2012, se registraron 232.857 nuevos casos de lepra en todo el mundo, 58 % de ellos en India. En nuestro país se notificaron a lo largo de 2012, 9 nuevos casos de lepra, la mayoría importados aunque también hay algún caso autóctono y tiene una prevalencia de 56 casos en ese mismo año.

¿Qué es la lepra y cómo se transmite?

Lepra (del griego '' lepi'', que significa escamas de un pez) es una enfermedad crónica causada por la bacteria Mycobacterium leprae o Mycobacterium lepromatosis. También  se conoce con el nombre de enfermedad de Hansen debido al médico que descubrió su etiología. Puede afectar al ser humano a cualquier edad, sin predilección por sexos, y debido a la lenta multiplicación del microorganismo, con un periodo de incubación de entre 3-5 años, los síntomas pueden tardar en aparecer hasta 20 años.

 El contagio es de persona a persona por contacto directo y prolongado entre un enfermo no tratado con posibilidad de transmitir (no todos los que padecen lepra contagian) y una persona susceptible, es decir con una predisposición especial para enfermar. Las vías de transmisión incluyen principalmente las secreciones respiratorias y en menor medida las heridas de la piel. Estudios recientes también apuntan a la posibilidad de contagio por estar en contacto con armadillos o comer su carne.

¿A qué afecta?

Principalmente existen dos tipos de lepra:
·  lepra tuberculoide se manifiesta por manchas en la piel con bordes bien definidos, o más frecuentemente placas. Tienen una superficie seca, con textura irregular y de color rosado o cobrizo. Los enfermos padecen alopecia y/o pérdida progresiva de la sensibilidad al tacto, la temperatura y el dolor. Se pueden observar nervios periféricos inflamados en las cercanías de la lesión. La OMS la engloba, junto con otras formas de lepra, en la categoría de lepra paucibacilar.
·      lepra lepromatosa se manifiesta por manchas que se extienden por todo el cuerpo, de color brillante y con bordes poco definidos. Inicialmente no produce alteraciones de la sensibilidad, aunque en un grado avanzado provoca la amputación espontánea de los miembros distales: dedos de las manos y de los pies y, en el rostro: cejas, pestañas, nariz y orejas, constituyendo la facies leonina (cara leonina). La OMS la engloba en la categoría de lepra multibacilar.

¿Cómo se trata?

Desde los años 80 se aplica un tratamiento que consiste en la combinación de tres fármacos: dapsona, rifampicina y clofazimina con muy buen resultado. En caso de intolerancia a la clofazimina, se recomienda un régimen alternativo con dapsona, rifampicina y etionamida o protionamida. La duración del tratamiento es larga, y oscila entre al menos 6 meses para la forma paucibacilar y al menos 2 años para la forma multibacilar. La tasa de recaída suele ser muy baja aunque últimamente se ha incrementado. Esto puede deberse a varias causas: reinfección (poco probable), inadecuada duración del tratamiento o mala adherencia al mismo.

¿Qué es Fontilles?

Es una asociación sin ánimo de lucro, fundada en 1902 con el objetivo de proporcionar una atención integral a los enfermos de lepra, procurando su curación, recuperación y reinserción en la sociedad. En 1909 abrió el sanatorio San Francisco de Borja, situado en la Vall de Laguar (Alicante), que ha tenido un importante papel en la erradicación de la lepra en España y que con los años ha ido reconvirtiendo su actividad, siendo en la actualidad una referencia ineludible en la lucha contra la enfermedad a nivel mundial. También se ocupa de las personas o grupos sociales que padecen otras enfermedades ligadas a la pobreza y de quienes sufren cualquier marginación social debida a la lepra o a otro tipo de discapacidad física o enfermedad dermatológica que pueda afectar a su calidad de vida. Os dejamos su página web por si os interesa: http://www.fontilles.org/

Un saludo

lunes, 27 de enero de 2014

¿Puedo beber alcohol si estoy tomando medicamentos?


El alcohol etílico, etanol o alcohol propiamente dicho es una de las sustancias psicoactivas más consumidas en el mundo industrializado; es fundamentalmente un depresor de la transmisión nerviosa en el sistema nervisoso central, que a dosis moderadas actúa como ansiolítico y a dosis excesivas predominan las alteraciones del rendimiento psicomotor.

En función de cómo sea la ingesta, así será su efecto. Beber esporádicamente alcohol inhibe el metabolismo hepático de algunos fármacos, es decir, cambia el modo en que el hígado procesa y elimina esos medicamentos. Al disminuir su metabolismo, aumenta su actividad. En cambio, la ingesta regular de elevadas cantidades de alcohol aumenta el metabolismo de los medicamentos y reduce su efectividad.

A los pacientes que reciben una terapia medicamentosa, generalmente se les recomienda no ingerir alcohol, ya sea por la reducción de la eficacia de la medicación o  los efectos adversos potenciales que pueden ocurrir.  

A continuación describimos algunas de la interacciones más frecuentes:

- Paracetamol: el alcohol aumenta la actividad enzimática del hígado y, en el caso del paracetamol, este incremento de su metabolismo se traduce en la aparición de un metabolito (una sustancia producto de la transformación que sufre el fármaco en el hígado). Este metabolito (N-acetil-benzoquinoneimina) es un importante tóxico para el propio hígado.
El consumo de paracetamol debe realizarse de forma cuidadosa en todas las ocasiones, se recomienda no superar la ingesta de 4 g de paracetamol al día. Sin embargo, el consumo de alcohol puede provocar que la cantidad diaria de paracetamol necesaria para producir un problema de toxicidad hepática, resulte menor. En los bebedores crónicos se incrementa el riesgo de sufrir daño hepático con dosis moderadas de paracetamol. 

- Antiinflamatorios: tanto los antiinflamatorios no esteroideos (por ejemplo, el ácido acetilsalicílico, ibuprofeno...) como los esteroideos (prednisona, etc.) sumados al alcohol son gastrolesivos, es decir, producen pequeñas lesiones en la mucosa gástrica que provocan epigastralgia (dolor de estómago), pirosis (sensación de quemazón a nivel retroesternal causada por el reflujo del contenido gástrico hacia el esófago) e incluso, en casos de ingestión crónica, la aparición de úlceras y hemorragias digestivas (principal complicación de la úlcera gástrica o duodenal).

- Anticoagulantes orales: el consumo de alcohol de forma aguda, aun en cantidades moderadas, potencia la acción de anticoagulantes cumarínicos, como el acenocumarol, pudiendo derivar en la aparición de hemorragias. Sin embargo, la ingesta crónica de alcohol disminuye la efectividad del anticoagulante. La recomendación en los pacientes anticoagulados es evitar el consumo  de alcohol.

- Antiepilépticos: en las personas que consumen alcohol de forma prolongada se puede acelerar el metabolismo del antiepiléptico disminuyendo su acción anticonvulsivante (ej: fenitoína).

- Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO): constituyen una categoría terapéutica a la que pertenece cierto grupo de fármacos antidepresivos (ej: fenelzina, selegilina...) que actúan bloqueando la acción de la enzima monoaminooxidasa. Los pacientes en tratamiento con un IMAO pueden presentar una reacción hipertensiva cuando consumen bebidas alcohólicas debido a su contenido en tiramina (monoamina neutralizada por la monoaminooxidasa del cuerpo). Se recomienda evitar el consumo de bebidas alcohólicas, bebidas de bajo contenido alcohólico, e incluso cervezas libres de alcohol debido al contenido de tiramina.

- Disulfiram o agentes tipo disulfiram: la ingesta de alcohol precipita la aparición de una serie de síntomas tales como rubor facial (cara coloreada), dolor de cabeza, hipotensión, palpitaciones, taquicardia, náuseas y vómitos, que comienzan entre 10 y 15 minutos tras la ingesta de alcohol y dura varias horas. Se conoce como reacción disulfiram. 
Esta reacción ocurre con medicamentos como metronidazol, algunas cefalosporinas (antibiótico del grupo de los beta-lactámicos), furazolidona, griseofulvina, ketoconazol y clorpropamida. Los pacientes deberían abstenerse de tomar alcohol mientras estén utilizando estos medicamentos  e incluso hasta 72 horas después de finalizar el tratamiento (en pacientes con insuficiencia renal una semana).

- Depresores del sistema nervioso central: el alcohol potencia los efectos de todos aquellos fármacos que actúan a nivel cerebral tales como hipnóticos, ansiolíticos, analgésicos opioides, antidepresivos, antipsicóticos, anticonvulsivantes, anti-histamínicos... La interacción dependerá de la dosis del medicamento y del consumo de alcohol. Los pacientes deben tener en cuenta estas posibles interacciones y cómo podría afectarles (ej. somnolencia, falta de concentración, pérdida de reflejos, disminución de habilidades para determinadas tareas...) 
En alcohólicos crónicos, el metabolismo de muchos medicamentos, sobre todo los barbitúricos, puede estar acelerado y dar lugar a fenómenos de tolerancia.

- Antituberculosos: el metabolismo de la isoniazida aumenta con la ingesta crónica de alcohol, disminuyendo su eficacia.

- Antidepresivos tricíclicos (ej: imipramina, amitriptilina): el aumento de la sedación, la inhibición de la motilidad intestinal y los cambios en el contenido graso del hígado son la consecuencia de esta interacción. La habilidad para manejar máquinas puede estar disminuida. Los pacientes pueden mostrar desorden  de conducta inusual, especialmente en los primeros días de tratamiento.  

- Hipoglucemiantes orales: la ingestión aguda de alcohol  puede potenciar la hipoglucemia producida por estos medicamentos. En general los pacientes diabéticos no deben consumir alcohol o hacerlo de manera moderada. Deben tener en cuenta además el valor calórico del alcohol en sus dietas. El consumo agudo de alcohol en los pacientes que utilizan metformina incrementa el riesgo de acidosis láctica. En los pacientes alcohólicos, hay una reducción de la vida media del hipoglucemiante y por lo tanto una disminución de su acción. La clorpropamida es capaz de provocar una reacción disulfiram cuando se ingiere con alcohol.

En definitiva, el alcohol siempre debe consumirse de forma moderada y cuidadosa, pero de forma especial si toma medicamentos. Estamos a vuestra disposición para cualquier consulta.

Un saludo

miércoles, 15 de enero de 2014

Embarazo e infección por VIH

El VIH ha sido uno de los temas más tratados en nuestro blog. Con esta entrada queremos recordar los aspectos más importantes a tener en cuenta en lo referente a la transmisión del VIH de la madre embarazada a su hijo, es lo que se conoce como “transmisión vertical” (TV).

En marzo del año pasado se publicó el “Documento de consenso para el seguimiento de la infección por el VIH en relación a la reproducción, embarazo, parto y profilaxis de la transmisión vertical del niño expuesto”, en el que participaron GeSIDA y las Sociedades Españolas de Ginecología y Obstetricia y de Infectología Pediátrica.

Lo más importante es detectar a las mujeres infectadas, ya que de esta manera se pueden poner las medidas para evitar la transmisión materno-fetal. Es recomendable que las mujeres que tengan sospecha o sepan que están infectadas se asesoraren en el caso de que quieran concebir o que estén embarazadas. Las principales razones son:

-Evitar llegar al parto sin conocer su condición de infectada por el VIH.

-En el caso de mujeres conocedoras de su infección y en tratamiento antirretroviral (TAR), es necesario la revisión del tratamiento para evitar fármacos potencialmente teratógenos.

Desde el punto de vista del clínico, es fundamental ofrecer a toda embarazada la información adecuada y la realización de la serología frente al VIH. Se pueden encontrar tres grupos de pacientes: las que conocen la infección antes de la gestación, las diagnosticadas al principio del embarazo y las diagnosticadas en fases avanzadas del embarazo.

Las mujeres infectadas por el VIH tienen un riesgo aumentado de aborto espontáneo, que se asocia directamente con el estadio de la enfermedad e inversamente con el número de CD4 y el tiempo de progresión de la infección.

Las mujeres que ya reciben TAR en el momento de la concepción, no deben suspenderlo si no es por indicación médica. La embarazada debe concocer, tanto los aspectos beneficiosos del tratamiento (reducción de la carga viral y por consiguiente de riesgo de TV) como las posibles repercusiones sobre el embarazo y a largo plazo, sobre el recién nacido. Los beneficios obtenidos con el tratamiento en la madre y el hijo superan a los riesgos potenciales de su uso en el embarazo. No se ha demostrado que el uso del TAR durante el embarazo se asocie a una mayor frecuencia de malformaciones, a excepción de Efavirenz, que está contraindicado en el primer trimestre de embarazo. El fármaco de elección a formar parte del TAR en embarazadas es Zidovudina (a excepción de que exista resistencia documentada o intolerancia al mismo), ya que se trata del antirretroviral del que se dispone de más experiencia.

El tema se complica en el caso de pacientes diagnosticadas en fases avanzadas de la gestación o durante el parto. La mayoría de los niños infectados son hijos de madres no diagnosticadas o con un diagnóstico tardío de la infección. Ante un test positivo al VIH se ha de actuar con la mayor celeridad posible para disminuir el riesgo de TV.

El periodo de mayor riesgo de TV del VIH es el momento del parto. Los factores de riesgo son la carga viral de la madre en plasma y en las secreciones cérvico-vaginales, el estadio de la enfermedad, la duración del parto, el TAR recibido y la vía de parto. Con toda la información, la forma de parto ha de ser consensuada con la madre y el equipo multidisciplinar formado por el ginecólogo, neonatólogo e infectólogo para comentar los riesgos y ventajas de las distintas modalidades.

La mayoría de los niños podrán recibir monoterapia con Zidovudina como profilaxis a la infección VIH, pero en los casos en los que haya más riesgo de transmisión vertical, deberá valorarse la triple terapia.

Con las medidas de prevención de transmisión vertical existentes, el riesgo de transmisión al recién nacido es muy bajo y la mera infección materna por el VIH no es un motivo que justifique la interrupción de la gestación. A su vez, la gestación no empeora la progresión de la enfermedad. Por eso es importante que la mujer embarazada se informe de las medidas preventivas adecuadas para evitar la transmisión del virus a su hijo, de la eficacia de las mismas y del buen pronóstico, en general, del embarazo.

Para más información os recomendamos acceder al documento. Un saludo

jueves, 9 de enero de 2014

¿Qué información contienen los envases de los medicamentos?

El cartonaje de los medicamentos forma parte del acondicionamiento secundario del mismo, es decir la parte más externa, a diferencia del primario (blister, frascos, tubos, viales, etc.) que está en contacto directo con el medicamento.

Aunque la información que deben contener estos envases está regulada por el RD 1345/2007, su entendimiento a veces se hace complicado y esto cobra mayor importancia cuando en ocasiones tiramos el prospecto y solo disponemos del envase como única información. Para intentar ayudar a su comprensión, reproducimos aquí la ficha elaborada por el Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) que explica la información contenida en los envases de medicamentos.


Aclarar que el símbolo del triángulo negro invertido del que hablamos hace unos meses en nuestro blog, no aparece ni en el envase exterior ni en el etiquetado interior del medicamento sino únicamente en la ficha técnica (información destinada a los profesionales sanitarios) y en el prospecto.

Ante cualquier duda consulta con tu médico o farmacéutico.

Un saludo

martes, 31 de diciembre de 2013

Feliz 2014



Un año más, todo el equipo de la UFPE os desea un FELIZ AÑO NUEVO



Nuestros mejores deseos para todos vosotros en este nuevo año 2014.


martes, 24 de diciembre de 2013

domingo, 22 de diciembre de 2013

Quique Dacosta y los menús navideños del Hospital La Fe

Estos días he leído que Quique Dacosta (@QiqeDacosta) colaborará en la elaboración de los menús previstos para la cena de Nochebuena y la comida de Navidad de nuestro hospital. De hecho, esta semana ha visitado las instalaciones y ha estado con el equipo humano que habitualmente se encarga de elaborar los menús para los pacientes. Sin duda nuestros pacientes preferirían disfrutar en sus casas de estas celebraciones, pero, puestos a tener que quedarse en el hospital, seguro que agradecerán el detalle. Pequeños detalles que hacen grandes a las personas.

 Gracias!




Sobre esta noticia:

Sobre Quique Dacosta:

martes, 17 de diciembre de 2013

#NoSinEvidencia

Desde nuestro blog nos adherimos al manifiesto #NoSinEvidencia



MANIFIESTO:

La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.

Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.

Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto. Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.

Por lo tanto, solicitamos:

  1. Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?.
  2. Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.
  3. Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.
  4. Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada.

Más información en el blog #NoSinEvidencia.
Un saludo.